Tala masiva de árboles en las proximidades de Seixalbo

El pequeño monte donde se ubicaban los árboles objeto de la tala, es ahora un desolador claro inmenso

Tala masiva en las proximidades de Seixalbo

En los últimos días, los vecinos y vecinas de la zona de Seixalbo se han visto sorprendidos por la tala masiva de árboles efectuada en una parcela próxima a este núcleo urbano.

En cuestión de pocos días, la promotora propietaria de las parcelas, mediante la contratación de una empresa de tala forestal, ha acabado con una de las zonas verdes más compacta que tenia las proximidades de Ourense.

El PXOM del 2003 calificaba estos terrenos como urbanizables, de ahí el interés de una promotora por edificar en esta zona, sin embargo con la caída del plan, la zona paso de nuevo a Suelo Rústico, tal y como fijaba el ordenamiento de 1986.

En esta situación corresponde a la Xunta de Galcia la autorización de las talas en suelo rústico, pero según los primeros indicios la tala se realizó sin el pertinente permiso, aunque los técnicos de Medio Rural estan evaluando si en la superficie talada existian masas catalogadas como forestales.

La investigación se ha iniciado a raíz de una denuncia de la Guardia Civil, y las conclusiones de la misa servirán para dilucidar responsabilidades y sanciones por la citada tala forestal.

Este tipo de situaciones no es nuevo, y por supuesto que el propietario de un terreno tiene derecho a realizar una tala en el mismo si ese es su deseo, sin embargo, y después de años en los que se mantiene una situación de la misma forma, porque ahora tantas prisas, porque no hacer las cosas bien y solicitar el pertinente permiso para la tala.

Si no ampliamos nuestro campo de visión, si no somos capaces de miar por encima de nuestros intereses inmediatos, si no tenemos mecanismos eficaces de control en estos casos, la nuestra será una batalla abocada al fracaso, donde nuestro entorno y medio ambiente acabará poco a poco desapareciendo bajo agresiones de esta naturaleza.

Mayoritariamente, los árboles afectados por esta tala son pinos, pero los trabajos también han acabado con algunos ejemplares de especies como robles, madroños o alcornoques. Según lamentan vecinos de la zona, muchos de estos árboles eran centenarios.

El descontento de quienes habitan o frecuentaban el entorno de esta zona forestal es patente. La rapidez con la que se completaron estos trabajos de tala y se retiraron los restos de los árboles ha causado sorpresa y malestar generalizado. El contraste entre lo que era uno de los pulmones verdes del entorno de la ciudad y la imagen desoladora que presenta actualmente es una fuente de descontento generalizada que no ha pasado desapercibido entre propios y extraños.

 

Fuente: La Región

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