Efectos de la contaminación sobre nuestros niños/as

 

Estudios científicos anteriores ya habían observado que la contaminación atmosférica que soportan nuestras ciudades, afectaba al desarrollo neurológico a largo plazo, siendo los más afectados los más pequeños, ahora un grupo de investigadores de ISGlobal, aporta nuevas evidencias sobre la afección de los efectos de la contaminación, sobre todo la proveniente del tráfico, en la disminución de la capacidad de atención de los niños/as a corto plazo.

En este nuevo estudio se demuestra que los niveles diarios de dióxido de nitrógeno (NO2) y carbono elemental, dos de los contaminantes asociados al tráfico, producen fluctuaciones en la función de la atención en niños/as.

Los investigadores apuntan sobre todo a los vehículos diésel, como los más problemáticos debido a la naturaleza de sus emisiones, y abogan por la creación de zonas de baja contaminación atmosférica en el entorno de los centros escolares.

Este efecto, es uno más de los que ya sabemos que provoca la contaminación de nuestros medios de transporte, y engrosa una lista ya demasiado grande de evidencias que nos tendrían que hacer pensar sobre la relación que tenemos a día de hoy con el transporte y sus consecuencias.

Actualmente estamos ya casi acostumbrados a las imágenes de grandes ciudades cubiertas de una fuerte capa de contaminación en situaciones de estabilidad atmosférica, obviando los problemas que ello supone, para la piel, para las afecciones respiratorias,…, y ahora además para el desarrollo neurológico de nuestros niños/as.

Cuando vamos a pensar en las consecuencias de nuestros actos, y poner freno a las actitudes más dañinas para nuestra salud, todo el mundo estuvo o está de acuerdo con las prohibiciones a los fumadores, bueno a lo mejor estos no estaban tan de acuerdo, pero se acotaron mucho los lugares donde podian fumar tranquilamente un cigarrillo, todo en aras de la salud, pero quien le pone freno a los coches, quien, en aras de la salud también, enarbola la misma bandera y empieza a subir los impuestos para los vehículos más contaminantes y vetar su acceso a lugares especialmente sensibles.

Yo personalmente no lo se, pero el momento para reflexionar sobre estos problemas es ahora, y no dentro de 20 o 30 años, cuando tengamos una generación de jóvenes, que tendrán que tomar el relevo de nuestra sociedad y que muestren un déficit de atención elevado en el desarrollo de su día a día.

 

Fuente: larazon y ambientum

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *